Psicodiagnóstico
EVALUACIÓN Y ANÁLISIS DE LA PERSONALIDAD
Conocer a los demás es inteligente; conocerte a ti mismo es pura sabiduría. Lao Tzu
Con el Psicodiagnóstico podemos:
- Favorecer el conocimiento de nosotros mismos.
- Identificar rasgos, tendencias y patrones de conductas que puedan estar interfiriendo con nuestro éxito o desarrollo personal.
- Favorecer nuestra autoestima y la confianza en nosotros mismos.
- Tomar conciencia de nuestros puntos débiles así como de los fuertes.
- Evitar, resolver y abordar muchos de los problemas a los que tenemos que hacer frente en nuestra vida diaria.
- Identificar facetas de nosotros mismos que a veces desconocemos o nos cuesta reconocer.
- Realizar los cambios necesarios para resolver nuestros problemas y alcanzar nuestros objetivos de vida.
QUÉ ES EL PSICODIAGNÓSTICO: |
QUÉ PUEDES MEJORAR: |
PARA QUÉ SE RECOMIENDA: |
| Tiene como objetivo favorecer nuestro autoconocimiento a través de la evaluación psicológica. El psicodiagnóstico utiliza metódicas pruebas e instrumentos de evaluación diseñados y avalados científicamente por los centros más prestigiosos del mundo. Resulta sumamente eficaz dentro del contexto educativo, clínico, laboral y profesional. Consta de una batería de tests adaptada a cada persona y situación. Evaluamos, identificamos, orientamos y solucionamos. |
- Favorecer la comprensión de nosotros mismos. - Ejercer un mayor control sobre nosotros mismos con el fin de alcanzar nuestra metas y objetivos de vida. - Tomar conciencia de nuestros puntos débiles así como de los fuertes. - Identificar facetas de nosotros mismos que a veces desconocemos o nos cuesta reconocer. - Potenciar la autoconfianza y la seguridad en nosotros mismos. - Favorecer nuestra autoestima. - Ser más honestos con nosotros mismos y mejorar como personas. - Prevenir el autoengaño y la negación. |
El psicodiagnóstico ha sido asociado por mucho tiempo a la detección de patologías de carácter psiquiátrico o trastornos de tipo emocional. Se limitaba a la salud mental. Hoy en día sabemos que si queremos planificar nuestra vida, realizar cambios positivos, mejorar y tomar acciones adecuadas es imprescindible tener un buen entendimiento de nosotros mismos. La evaluación de la personalidad te permite apreciar cuales son las condiciones previas sobre las que debemos incidir en la consecución de nuestras metas. |
Algunos testimonios
Pere A. 46 años.
Lo mejor que he hecho en mi vida y el dinero mejor invertido. Cuando te ves reflejado no puedes negar la realidad de algo que en el fondo uno ya sabe pero en ese momento dejas de poner excusas al cambio.
Lourdes. 27 años. ANSIEDAD
Después de probar varias terapias sin una previa evaluación de la personalidad decidí hacerme un estudio psicológico. Emma Barthe me ayudó muchísimo a reconocer mis puntos débiles. Entendí los aspectos de mi misma que debía mejorar. Desde entonces le he puesto empeño y no ceso de notar los cambios en las relaciones con los demás. Y lo más importante, he mejorado mi relación conmigo misma.
Luis S 41 años.
Cuando te duele algo físico no dudas de ir al médico a que te diagnostique pero en relación a las emociones no nos cuidamos nada y preferimos el autoengaño. El psicodiagnóstico va directo a evaluar tu personalidad y te orienta hacia los cambios.
Carmen 49 años.
El psicodiagnóstico no te aporta nada que en realidad uno no sepa. Pero al ponértelo de frente tomas más conciencia. Yo tengo los resultados en la puerta de la nevera de mi casa pegados con post it. Así recuerdo cada mañana cuales son los aspectos que debo mejorar.
Yago. 19 años. TRANSTORNO DE ATENCIÓN (TDA).
Gracias al psicodiagnóstico he sido consciente de mi nivel de tensión y ansiedad interior. Conocerme a mi mismo me orientó hacia la solución de mis problemas.
Mari Dolores 51 años. CANCER.
He realizado un estudio de perfil por pura curiosidad. Me ha encantado verme reflejada y confirmar mis valores esenciales.
Luis V. 46 años. ESTRÉS.
Ahora me conozco más y soy capaz de decidir sobre mí. Distingo lo que me conviene de lo que no. En realidad me siento más tranquilo conmigo mismo. No me engaño.

