METODOLOGÍA

 

Años de experiencia profesional me han llevado a la conclusión de que  cuanto más se aleja una persona de su potencial latente, mayor será  el riesgo de pérdida de equilibrio.​

 La psicología no es una ciencia exacta y como tal huye de una rigidez metodológica a la hora de abordar un nuevo caso.

 

A menudo me preguntan por mi método de trabajo. Como respuesta rápida diría que no tengo ninguno fijo. Sin embargo, considero el psicodiagnóstico como la herramienta clave en el proceso inicial de cualquier intervención. 

Trabajar en uno mismo, desde  el autoconocimiento supone el primer paso para generar un cambio en nosotros mismos y expresar nuestra potencialidad real en todos los aspectos de la vida. En momentos de incertidumbre, contrariedad, conflicto o insatisfacción, ya sea a nivel personal, familiar u organizacional (las empresas integradas por personas también pierden su equilibrio) un buen diagnóstico constituye gran parte del éxito de cualquier intervención. 

 Conocer nuestra realidad psicológica, ser más conscientes de nosotros mismos, nos permite proyectarnos hacia un futuro que, por inexplorado, se presenta como abanico de infinitas posibilidades.

​​

Lo que malogra cualquier posibilidad de cambio es:

  • Negar lo innegable: no ver o asumir la existencia de un problema es el peor de los males. No podemos actuar lo que no se reconoce o identifica. 

  • Quedarse atrapado: creer que existe solución a lo que no tiene solución.  Estar en un bucle que no permite avanzar.

  • Desconectar: huir, escapar, desvincularse de la realidad presente crea anclajes de difícil disolución.

 

 

                                                                          

HACKEA
TU MENTE


Hackea tu pasado
Hackea tu presente
Hackea tu futuro