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Bienaventurados los pobres de Espíritu porque de ellos es el reino de los cielos.

Updated: Apr 21






Bienaventurados los pobres de Espíritu porque de ellos es el reino de los cielos.


En estos tiempos de crisis cuanto más escucho o leo sobre la clase política u otros líderes y dirigentes más me da por la filosofía e incluso la religión, sin abandonar, por supuesto el prisma de la neurociencia. En concreto, he recordado la primera de las bienaventuranzas del Sermón del Monte.

"Bienaventurados los pobres de Espíritu porque de ellos es el reino de los cielos".


Y me he propuesto analizarla.


La palabra BIENAVENTURADO proviene del latin beatus que significa "bendecido", es símbolo de perfección. Tres veces feliz dicen los hebreos. Ser bienaventurado es sinónimo de afortunado dichoso, privilegiado.

El término POBRE proviene de la palabra “pauper” o “pauperesis” que significa "falto de", "que produce poco". En este contesto pobre es sinónimos de carencia, escasez, ausencia, falta.

La palabra ESPÍRITU en su concepción latina viene de “spiritus que sinónimo de alma, conciencia, fuerza e impulso. En este caso la voy a referenciar al alma. Alma de político, líder o dirigente. "Tiene alma de líder se suele decir". ¿Será cierto?

Por último, el REINO DE LOS CIELOS representa la verdad última, la sabiduría por excelencia, la conciencia iluminada, la conciencia despejada y pura.


Ahora vayamos al significado de la frase.


Ser pobre de espíritu significa el abandono de toda influencia o condicionamiento que no te permita vislumbrar la verdad última y alcanzar el reino de los cielos. No hay mayor bendición que el abandono de creencias, suposiciones y esa “falsa autoconfianza” que otorgan las verdades parciales. Cuando te vacías de espíritu, eres capaz de despejar tu mente y comprender que tal vez, estés equivocado descubriendo al mismo tiempo, una verdad más amplia.


Los problemas a los que tenemos que hacer frente no son una cuestión de estado o nación, sino una cuestión del mundo y sus integrantes, un asunto que atañe a toda la humanidad. Es, precisamente, en estos momentos donde la verdadera naturaleza del líder queda al descubierto.


Un mal líder puede hacer estragos y provocar mayor ruina que la causada por las circunstancias que intenta aplacar. Con propuestas moldeadas por su ideología y corriente de pensamiento adquirido es incapaz de ir más allá de los límites que le permite su fragmentada mente acostumbrada a responder por calco e imitación. Una incapacidad que entorpece su capacidad para cuestionar, deliberar, indagar, investigar, averiguar o descubrir nuevos caminos fuera de las estrechas posibilidades que le ofrece su adoctrinamiento mental.


Las buenas propuestas nacen de mentes , almas o espíritus, verdaderamente pobres capaces de vaciarse, abrirse al reino de los cielos y vislumbrar la infinitud de posibilidades desde la creatividad original. Esa es la autentica bendición.


Dicho lo cual, queridos políticos, líderes y dirigentes, os planteo las siguientes preguntas;

.¿Tenéis la habilidad de vaciaros y convertir vuestras discrepancias en consenso?


.¿Tenéis la habilidad de empobreceros y crear un espacio de mutuo respeto y afrontar la situación conjuntamente?


.¿Sois capaces de indagar sobre vuestras verdaderas intenciones y reconocer si vuestros criterios son partidistas, egoístas, interesadas o si realmente, velan por el bien común?


.¿Sois capaces de admitir la parcialidad de vuestras opiniones, cuestionar vuestras inclinaciones y admitir que mayoritariamente son inconscientes y por ello primarias?


.¿Tenéis la habilidad de trabajar en equipo, encontrar puntos de encuentro, ser flexibles y proponer acciones en lugar de perderos en críticas, ataques, reproches o burlas?


.¿Sois capaces de dejar de competir y ganar con el otro en lugar de ganar contra el otro, en un ganar-ganar continuo?


.¿Podéis ir más allá de los límites de vuestra mente condicionada, vaciaros de conceptos y abriros a lo incognoscible?


Y lo más importante:


Antes de arruinar nuestras vidas y acabar con nuestros recursos ¿podríais empobrecer vuestra alma de político, líder o dirigente, permitir que entre lo nuevo y empezar a hacer el bien?. Al fin y al cabo la política es el arte de la convivencia.

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​© 2013 por Emma Barthe.